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Comunicado del Ministerio del Poder Popular para el Comercio en respuesta al Golpe de Estado Criminal de la derecha imperial y nacional contra el Pueblo de Venezuela

Nuestro Presidente Nicolás Maduro Moros develó y denunció un golpe de Estado sanguinario que incluía el cobarde bombardeo de la bravía ciudad de Caracas. Las evidencias demuestran que el golpe de Estado y el bombardeo contra el Pueblo fueron claramente ordenados y financiados por la extrema derecha de Estados Unidos, e instrumentada por la oligarquía colombiana y por facciones fascistas de Voluntad Popular y de otras fuerzas oscuras y retrógradas que conspiran en la mal llamada “Mesa de la Unidad Democrática”. Este acto terrorista no se planteaba distinguir entre adultos y niños, civiles y militares. El objetivo era —y es— sembrar nuestra Patria de dolor, de terror, y escarmentarnos por el solo atrevimiento de asumir nuestro destino soberano y trabajar en paz en la construcción de una patria más justa.

Con base en un supuesto saber científico de la economía, la historia y la política, todos los actores de la derecha nacional e internacional implicados en este complot buscan exterminar por la vía violenta al modelo socialista de producción y distribución de riquezas. Modelo que ha garantizado el acceso de la población a los bienes indispensables para la vida entre los venezolanos y que es modelo de otros pueblos del mundo que aspiran a construir decenas de miles viviendas populares y para la clase media, vencer el analfabetismo, erradicar la condición de calle de sus niños, multiplicar la matrícula escolar y universitaria y garantizar el pleno ejercicio de los derechos humanos (políticos, sociales, culturales). Este modelo de organización de la sociedad definitivamente no produce mil-millonarios, no concentra riquezas en pocas manos, ni crea ejércitos de reserva de desempleados. Es un modelo que no hace más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Precisamente por eso no es bien visto por la derecha egoísta y codiciosa.  El sistema capitalista ha sido incapaz de satisfacer las necesidades humanas más básicas (comida, trabajo, vivienda, educación, salud, aire y agua). Y por ello mismo busca estrangular el embrión de la nueva sociedad socialista.

En el panfleto intitulado “Llamado a la transición”, grupúsculos de la derecha fascista suprimen toda referencia al modelo expoliador y explotador capitalista. Jamás dicen una sola palabra sobre el triste hecho de que Estados Unidos cuenta con la mayor población carcelaria del mundo, con 2,2 millones de privados de libertad, la mitad de los cuales son afroamericanos. Tampoco se refiere en el documento que de los casi 3 millones de estadounidenses que regresaron recién de la guerras imperiales contra los pueblos de Afganistán e Irak, más de la mitad padece severos problemas de salud física y/o mental, quedaron sin techo y hoy vagan por las calles como fantasmas.

Este modelo alienante, expoliador y explotador, que engendró el crack financiero, que succiona petróleo del magma de la tierra sin importarle fracturar y contaminar al planeta, y que basa su agricultura en la explotación de mano de obra esclava infantil latinoamericana, proyecta ahora “meter en cintura” a la Venezuela libertadora.

Sin ningún escrúpulo democrático se llama a respaldar el derrocamiento violento del Gobierno constitucional, se notifica la disolución de los poderes públicos y de los gobiernos locales y regionales, se sugiere la supresión de la Fuerza Armada Bolivariana de Venezuela y se amenaza perseguir al movimiento popular organizado y a los líderes del gobierno. Se asoman medidas como suspender las garantías y anular los convenios internacionales como la cuota OPEP. Se plantea eliminar la regulación de productos de la cesta básica, eliminar los mecanismos de administración de divisas, privatizar las empresas públicas y suprimir los programas y misiones sociales, entre otros.

Las dolorosas experiencias de absolutamente todos los países del mundo que han sido re-colonizados por el imperialismo estadounidense demuestran que toda injerencia política, económica y toda ocupación militar resultan en graves y largos procesos de  inestabilidad regional, pérdida de la soberanía nacional, ajusticiamientos extrajudiciales, “desapariciones” y desplazamientos forzosos de vastos segmentos de la población. Amén de distorsiones graves del aparato productivo, distributivo y de comercialización de bienes esenciales para la reproducción de la vida. Con la paz no se juega. La paz es la condición necesaria para la vida de nuestros hijos y de las futuras generaciones. No podemos permitir que los venezolanos seamos convertidos en un costo oculto más de guerras proclamadas por pseudo-políticos al servicio de perros de la guerra.

En tal sentido, rechazamos el contenido falso y repudiamos la intención vende-patria de esta forma de hacer política mediante un baño de sangre. Por ello llamamos al laborioso, sabio y paciente pueblo de Venezuela a cerrar filas con Nicolás Maduro Moros, un líder revolucionario consagrado a defender la patria de Bolívar y el legado de Chávez hacia una senda más amplia de justicia, estabilidad y prosperidad para todos los venezolanos.
El Ministerio del Poder Popular para el Comercio junto a las madres, los padres, los trabajadores, los campesinos, los estudiantes y el pueblo organizado repudia esta nueva maniobra injerencista, golpista y genocida en contra del bravo Pueblo de Venezuela.

El 27 de febrero de 1989 la burguesía nacional y el gran capital internacional intentaron imponer un paquete de medidas neoliberales para hacer lo que siempre han hecho: hambrear, vejar y damnificar al pueblo. Mediante el mecanismo de la guerra económica esta misma clase pretende retroceder  la historia y perpetuar el hambre, la humillación y desmoralización a que sometieron el pueblo durante la IV República. No lo lograrán. Florecidos de conciencia, responsabilidad histórica y sensibilidad hacia los hermosos y los humildes venceremos a estos criminales y fascistas de siempre. El 27 de febrero es la madre de la Revolución Bolivariana.  Precisamente porque el pueblo despertó a una nueva conciencia y a una nueva historia. A 26 años del 27 F decimos: honor y gloria a los caídos. Con el abono de tanto dolor acumulado y de todos los sueños en vilo, regaremos de conciencia y de nuevos frutos las vidas de las generaciones presentes y futuras.

La revolución proletaria es la fuerza motriz de la historia. Defendamos nuestra resolución a seguir haciendo Patria. La Patria Nuestro-americana que tanto soñaron Bolívar y Manuelita. No elegiremos nunca entre vencer y morir... Necesario, indispensable es vencer.

¡Unidad, lucha, batalla y victoria!!!!

Viernes 27 de Febrero de 2015 - 08:30
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